Visualización y afirmación para conseguir tus metas

En algún momento de su vida, la mayoría de las personas han albergado sentimientos de duda sobre sus aptitudes o su valía. Las dos sencillas técnicas  de la Visualización y afirmación te ayudarán a ver las cosas con más optimismo.

 

Cómo funciona la visualización

Pensemos por un momento en cómo nos sentimos cuando vemos una película de terror. Estamos en tensión, con los dientes y los puños apretados, el corazón late más deprisa y sentimos la boca seca. Nuestro cuerpo está reaccionando de una forma física a lo que estamos viendo y oyendo y, aunque no corramos ningún peligro, el poder de la imaginación es tan fuerte que nuestro cuerpo cae en la trampa de creerse lo que nuestros ojos están viendo.

No tiene nada que ver con lo que sentiríamos si estuviéramos viendo una película de delfines. Nos hallaríamos mucho más propensos a sentirnos relajados, felices y contentos. Es decir, los mensajes que recibimos tienen su efecto sobre el estado de nuestra mente.

De la misma manera, si continuamente nos decimos a nosotros mismos que no somos buenos en algo, es probable que tal afirmación se convierta en una profecía autoinducida.

Todos éstos no son más que ejemplos que demuestran el poder de la mente.

Mujer meditando con auriculares

Escucha una visualización grabada y potencia tu capacidad para enfrentarte a las tensiones diarias.

 

Pensar en positivo

La visualización y las afirmaciones son técnicas que actúan de forma similar y se utilizan para ayudar a la gente a superar el miedo y el dolor, a relajarse, a incrementar su autoconfianza y a mejorar su rendimiento deportivo, contribuyendo asimismo a poner en marcha los mecanismos orgánicos de autocuración.

Si ante una entrevista de trabajo o una prueba deportiva nos visualizamos a nosotros mismos confiados, las probabilidades de éxito en la vida real serán mayores.

Las afirmaciones son declaraciones (del tipo «Soy bueno en mi trabajo») que, repetidas de forma continuada durante un periodo de tiempo, ayudan a cambiar las sensaciones negativas en relación con uno mismo, con otras personas o con ciertas situaciones.

Dicha posibilidad ha sido comparada con la reprogramación de un ordenador. Diversos estudios demuestran que una actitud positiva puede acelerar los procesos de curación, mejorar la calidad de vida y ayudar a mantener un buen estado de salud.

A los atletas se les enseñan las técnicas de visualización como parte del entrenamiento diario.

 

Poder mental para conseguir algo

Estudios científicos con utilización de escáners cerebrales, electrodos fijados al cuerpo, pruebas sanguíneas y otras técnicas, confirman también que nuestras emociones pueden inducir una amplia variedad de cambios físicos en el organismo.

Éstos, al parecer, se producen desencadenados por la liberación de unas sustancias químicas denominadas neuropéptidos, que actúan sobre los sistemas nervioso, hormonal, reproductor e inmunitario.

La cólera o la tensión, por ejemplo, pueden provocar la liberación al organismo de un torrente de neuropéptidos que dan lugar a un aumento de la presión arterial y a una mayor tensión muscular, así como a un entorpecimiento en el adecuado funcionamiento del sistema inmunitario.

Por el contrario, la sensación de felicidad puede desencadenar la liberación de neuropéptidos que producen caída de la tensión arterial, relajación muscular y funcionamiento más eficaz del sistema inmunitario.

Deportista practicando visualización

Tomate un tiempo para visualizarte a ti mismo alcanzando tus objetivos.

 

Indicaciones de la Visualización y afirmación

  • Afecciones físicas
  • Baja autoestima
  • Miedos y fobias
  • Ansiedad y depresión
  • Bajo rendimiento en trabajo y deportes
  • Deseo de dejar de fumar
  • Infertilidad y problemas menstruales
  • Necesidad de relajación
  • Pérdida de energía

 

Principios de la visualización

Ten en cuenta que no es tanto aquello que uno ve, oye o dice lo que da lugar a los cambios físicos, sino aquello que siente. La repetición de la afirmación “Día a día estoy siendo cada vez mejor”, en todo” sólo te ayudará si realmente crees que es cierta.

El hecho de imaginarte tumbado en una playa puede no ser suficiente para aliviar la tensión: imagina que puedes oír el sonido de las olas rompiendo suavemente en la orilla, visualiza el cálido sol calentando tu cuerpo, siente el olor de las algas y el sabor de la sal en el aire; en otras palabras, cuantos más sentidos utilices, mejor.

La postura y el comportamiento no verbal pueden ser tan importantes como el comportamiento físico. El hecho de imaginarnos a nosotros mismos haciendo bien una determinada tarea, visualizando un momento en el que jugamos bien un partido o desenvolviéndonos perfectamente en una entrevista de trabajo, puede no sólo estimular nuestra autoconfianza, sino también servir de ensayo mental, durante el cual representamos en nuestra mente exactamente aquello que vamos a decir o hacer.

Junto con las imágenes visualizadas, la utilización de afirmaciones del tipo “relájate” al mismo tiempo que nos visualizamos, por ejemplo, entrando en la sala de entrevistas es una herramienta adicional para ubicar nuestra mente en un marco positivo»

 

Aprende la técnica

Algunos psicoterapeutas e hipnoterapeutas, así como muchos expertos en alternativas naturales, incorporan el aprendizaje de las técnicas de visualización y afirmación a sus programas de tratamiento de problemas físicos y psicológicos.

Estas técnicas se enseñan también a menudo en cursos de desarrollo personal, sobre cuya organización podrás hallar información en tiendas y centros especializados en salud y alternativas naturales.

Si acudes a un experto, éste probablemente se interesará en un principio por tu historia clínica y te preguntará qué esperas conseguir mediante las técnicas de visualización y afirmación. Estas premisas le ayudarán a decidir el tipo de imágenes y de afirmaciones que le conviene emplear en tu caso concreto.

Después, te invitará a seguir una corta serie de pasos para relajarte. Cuando te relajes, tus ondas cerebrales serán más lentas y te resultará más fácil utilizar tu imaginación. A continuación, el experto te hablará sobre lo que desearía que tú intentaras, vieras, oyeras, olieras, saborearas y sintieras dentro de tu mente. Puede que te pida que repitas afirmaciones.

Las sesiones suelen durar entre media hora y una hora, y seguramente tu profesor te recomendará que practiques en casa utilizando una cinta grabada.

 

Ejercicios para la visualización creativa

Estrés. Imagina que estás en una playa bonita y tranquila, paseas por la orilla o estás tumbado en la arena, escuchas el mar y las aves tropicales, hueles la sal en el ambiente, te empapas de sol y de la atmósfera idílica.

Dolor. Imagínate un equipo de gente fuerte y sana que marcha hacia el punto de dolor, lo carga en una caja, lo cierra herméticamente, lo entierra y planta encima un poderoso roble, rodeado de hermosas flores.

Infección. Visualízate a ti mismo con un poderoso aspirador que succiona todas las células infectadas. Cuando terminas, retiras la bolsa del aspirador y la tiras a una hoguera.

Visualizando playa del Caribe

Retén para tus ejercicios de visualización imágenes de escenas que te resulten placenteras.

 

Diez pensamientos positivos para empezar

– Me quiero y respeto.

– Soy apreciado y respetado por los demás.

– Mi vida es emocionante y divertida.

– Soy bueno en mi trabajo.

– Soy capaz de superar/de dejar de/de tener éxito en… (inserta tu propósito).

– Controlo la situación.

– Respondo bien a los retos.

– Me siento feliz, satisfecho y relajado. Estoy aportando cada vez mayor riqueza a mi vida. Tengo derecho a mis sensaciones.

Tómate tu tiempo para visualizarte a ti mismo alcanzando tus objetivos.

 

Auto-aprendizaje de las técnica de visualización mental

No es necesario que acudas a un profesional para empezar a practicar ejercicios de visualización. Sigue estos sencillos pasos y comprueba sus efectos beneficiosos.

1.- Planea lo que vayas a visualizar en función de tus objetivos (mejorar tu salud, autoconfianza, superar miedos y fobias, etc.). Anota lo que vayas a hacer, ver, oír, saborear, oler y sentir (recordando que no todas las experiencias estimulan los sentidos).

También puedes grabarlo en una cinta, hablando despacio y tranquilamente, y asegurándote de que te concedes tiempo suficiente para seguir las instrucciones. Incluye en los momentos oportunos afirmaciones que consideres que puedan serte de utilidad.

2.- Acomódate en un sitio en el que sepas que no te va a molestar nadie. Túmbate o siéntate con las piernas cruzadas y en posición erguida, o en un sillón cómodo con la espalda y la cabeza apoyadas. Cierra los ojos.

3.- Realiza tres respiraciones profundas. Siente cómo el aire entra por la nariz, llena tus pulmones, expande tu tórax y empuja tu diafragma. Expulsa el aire por la boca, sintiendo cómo tu pecho se deshincha y el diafragma vuelve a subir.

4.- Comenzando por la coronilla, recorre mentalmente tu cuerpo, imaginando cómo todos tus músculos se relajan.

Siente cómo la tensión abandona los músculos de la cara, la mandíbula, el cuello, los hombros, el pecho, el estómago, los brazos, las manos y los dedos de las manos, la pelvis, los glúteos, las piernas, los pies y los dedos de los pies, hasta que todo tu cuerpo esté relajado, y lo notes caliente y pesado.

5.- Pon en marcha en tu mente el proceso de visualización, bien de memoria bien escuchando las instrucciones grabadas.

6.- Cuando hayas terminado, mantén los ojos cerrados unos minutos más antes de abrirlos lentamente.

Afirmación frente a un espejo

Si pronuncias las afirmaciones en voz alta y ante un espejo puede que te resulten más convincentes.

 

Una vez que te hayas familiarizado con la técnica, te darás cuenta de que apenas cinco o diez minutos son suficientes y de que puedes ponerla en práctica casi en cualquier lugar.

Algunos expertos opinan que son más eficaces si se pronuncian en voz alta, y que si al mismo tiempo te miras en un espejo tu subconsciente «se convencerá» más fácilmente.

Las afirmaciones han de estar enunciadas siempre en presente, y ser cortas y concretas. Evita las palabras negativas y palabras como «debería» o «podría».

Trata de repetir cada afirmación 4 o 5 veces al día para que el efecto sea mayor.

 

Cuanto más a menudo practiques la técnica de la Visualización y afirmación, más eficaz te resultará. Lo ideal sería dedicar dos o tres momentos del día a la visualización, durante dos o tres veces a la semana pueden, con la dedicación de este mínimo tiempo, estas técnicas ya pueden ofrecernos buenos resultados, que al final será una herramienta más para mejorar nuestra vida y salud.

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