La técnica de Alexander y el método Feldenkrais

Tanto la técnica de Alexander como el método Feldenkrais pueden aumentar la confianza, las aptitudes deportivas y la salud en general mediante la corrección de la actitud postural. Pero ¿cómo actúan estas alternativas naturales? ¿Aprueban los médicos dichas técnicas?

 

Dolencias y enfermedades

La técnica de Alexander, está recomendada para los siguientes casos:

  • Dolor de espalda y cuello
  • Estrés, ansiedad, insomnio y depresión
  • Trastornos digestivos
  • Dolor de cabeza
  • Artritis
  • Lesión por distensiones
  • Problemas respiratorios
  • Ciática
  • Problemas menstruales
  • Mala circulación
  • Lesión cervical por latigazo
  • Autoconfianza
  • Dificultades de aprendizaje, como dislexia y dispraxia
  • Trastornos neuromusculares como la parálisis cerebral

 

La técnica de alexander

Si conoces la técnica de Alexander, sabrás que es muy popular entre cantantes y actores, que la utilizan para potenciar la proyección de su voz y para vencer el miedo a los escenarios. John Cleese, Nyree Dawn Porter, Dame Maggie Smith, Sting y Joan Bakewell son algunos de sus seguidores.

El dato que puede que no conozcas es que la técnica de Alexander puede también reducir el dolor y las molestias asociadas a la artritis, los dolores de cabeza dentro del síndrome menstrual y los trastornos del embarazo (durante el cual, con el permiso de tu médico, es totalmente segura). También puede ayudar a aliviar el estrés y la depresión.

Mujer con bebe

Las distensiones musculares pueden resultar insoportables para tu espalda

La técnica fue desarrollada en Australia, a fines del siglo xix, por un actor de nombre Frederick Matthias Alexander. Éste descubrió que podía evitar los esfuerzos de la voz ajustando la postura. Enseñó la técnica a actores compañeros y, después de trasladarse a Londres en los años 30, enseñó también a los escritores Aldous Huxley y George Bernard Shaw, entre otros.

La alineación de la cabeza, el cuello y la espalda es básica para la enseñanza de esta técnica, según la cual cuando dicha alineación es correcta, las demás partes del cuerpo adoptan también más fácilmente una postura adecuada.

 

Como es una sesión de la técnica de Alexander

El profesor enseña al paciente (término que utilizaremos en adelante en lugar de «paciente») a reconocer cómo se llega a desarrollar tensión en el cuerpo o cómo se adoptan malos hábitos posturales.

Las causas pueden ser dolor por accidente o enfermedad, ansiedad, el permanecer durante mucho tiempo sentado frente al ordenador o al volante del coche, el levantar o llevar en brazos al niño o simplemente el cargar con bolsas.

El profesor anima al estudiante a desarrollar formas diferentes de hacer las cosas, sin forzar el cuerpo, lo cual hace que la gente se sienta más ligera física y emocionalmente. Poco a poco, estas nuevas maneras de moverse se tornan naturales para el individuo.

Si acudes a un profesor de técnicas de Alexander, éste no te asignará ninguna tabla de ejercicios para realizar en casa, pero la idea es que apliques lo que has aprendido en clase: la forma de abrir un grifo o de cepillarte los dientes es tan importante como la manera de sentarte correctamente, de conducir, etc. Si más tarde emprendes nuevas actividades, el conocimiento que habrás adquirido te ayudará a usar tu cuerpo de la manera más eficaz y correcta.

 

Una alternativa natural sin riesgos

En el Reino Unido, los profesores registrados en la Sociedad de Profesores de la Técnica de Alexander han seguido un curso de tres años, que incluye clases de anatomía y fisiología. Son numerosos los fisioterapeutas, médicos, enfermeras y matronas que se preparan en la técnica de Alexander, y la opinión médica al respecto es en general favorable.

La técnica no pretende curar trastorno alguno. Sin embargo, diversos estudios han demostrado que puede reducir la ansiedad y el dolor crónico de espalda y mejorar la respiración, la actitud postural y el rendimiento físico.

Un estudio llevado a cabo sobre siete individuos con enfermedad de Parkinson que habían aprendido la técnica de Alexander halló como conclusión la existencia de una importante mejoría en la realización de 12 actividades diarias, así como una significativa reducción de la depresión.

 

Ejemplo de la técnica de Alexander. Cepillar los dientes

Una presión innecesaria a la hora de cepillarte los dientes puede contribuir a la aparición de tensión muscular, aparte de dañar las encías. Ésta es una buena técnica de prevención que además ayuda a tomar conciencia del propio cuerpo:

1. Sujeta el cepillo suavemente con los extremos de los dedos, manteniendo hombros y codos relajados a los lados.

2. Mantén la cabeza alta, relaja los músculos del cuello, de la mandíbula y de la cara y no te inclines hacia el cepillo de dientes.

3. Cepíllate suavemente, sin hacer presión.

4. Recuerda que debes estar relajado. ¡No contengas la respiración!

Chica lavándose los dientes

Quizás tengas que volver a aprender la postura más adecuada para cepillarte los dientes.

 

Método Feldenkrais

El método Feldenkrais es muy similar a la técnica de Alexander, fue desarrollado en 1940 por un físico nuclear e ingeniero israelí de origen ruso de nombre Moshe Feldenkrais. Su objetivo es tomar conciencia de la manera en que utilizamos el cuerpo y permite hacer uso del mismo de una forma más natural.

Las principales diferencias radican en que el método Feldenkrais se basa en la premisa según la cual el trabajo sobre cualquier parte del cuerpo influye en el organismo en conjunto, mientras que la técnica de Alexander hace hincapié en la alineación cabeza-cuello-espalda.

Por otro lado, el método Feldenkrais suele enseñarse en grupo. No obstante, existen a este respecto dos opciones: puedes aprender este método en sesiones de grupo, conocidas como de «conocimiento a través del movimiento», o en clases individuales, que reciben el nombre de sesiones de «integración funcional».

 

Como son las sesiones del método Feldenkrais

En las sesiones de conocimiento a través del movimiento, el profesor dirige verbalmente al grupo a través de una serie de suaves movimientos (que puede realizar cualquiera) mientras los alumnos permanecen sentados, de pie o tumbados.

Método Feldenkrais

Si acudes a tales sesiones, se te pedirá que sientas la forma en la que te mueves y la manera en que el movimiento afecta a otras partes de tu cuerpo (al girarnos, por ejemplo, ponemos en movimiento la cadera, la pelvis, los hombros y el cuello).

Al tomar conciencia de tu cuerpo, poco a poco descubrirás formas nuevas y mejores de moverte.

En las clases de integración funcional, el profesor te guiará a través de una serie de movimientos, utilizando principalmente el contacto y una suave manipulación, aunque también puede dar algunas instrucciones verbales. Estas clases son adaptadas a las necesidades de cada persona y pueden ser la mejor elección si tienes un problema concreto o una discapacidad física.

Tanto las sesiones de integración funcional como las de conocimiento a través del movimiento duran entre 45 y 60 minutos. El método Feldenkrais se emplea para aliviar los síntomas de los mismos trastornos para los que se utiliza la técnica de Alexander, así como para favorecer el movimiento y la funcionalidad del cuerpo. Igualmente, no existe ninguna tabla de ejercicios: la esencia del método Feldenkrais consiste en encontrar la solución que mejor funciona en tu caso, y en incorporarla a la vida diaria.

 

Empieza el día según feldenkrais

Si lo primero que haces cuando te levantas de la cama es alzar la cabeza, puedes someter a tu cuerpo a una tensión innecesaria. Utiliza esta técnica, que te ayudará a tomar conciencia de tu postura y de la manera de moverte.

1. Tumbada sobre la espalda, flexiona las rodillas de manera que los pies queden posados sobre el colchón.

Ejercicio 1 método Feldenkrais

2. Comenzando con las piernas,  gira suavemente sobre un costado.

Ejercicio 2 método Feldenkrais

3. Deja caer poco a poco las piernas hacia el suelo. Al mismo tiempo, incorpórate y utiliza las manos y los brazos para levantarte hasta la posición de sentado, manteniendo la cabeza relajada, hasta que estés recta y los pies toquen el suelo. Ahora ya puedes ponerte de pie tranquilamente.

Ejercicio 3 método Feldenkrais

Esperamos que este articulo te haya servido para pensar detenidamente en la manera en que te mueves en tu vida cotidiana, y luego revisa las reglas básicas de la técnica de Alexander y el método Feldenkrais  para corregir tus hábitos. De esta forma tu vida será más natural y saludable.

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