Sanación espiritual

La sanación espiritual es la más antigua práctica terapéutica de la que se tiene conocimiento, supone la imposición de manos, con o sin contacto directo. Los sanadores consideran que, canalizando la energía curativa hacia el paciente, es posible estimular la capacidad autocurativa de éste.

 

Que es la sanación espiritual

Cuando Glen Hoddle, entrenador de la selección inglesa de fútbol, admitió que la mayoría de los jugadores de su equipo habían consultado a un sanador espiritual, los periódicos tuvieron un buen día de ventas.

Pero a nadie se le ocurrió pensar que se trataba de una nueva moda. De hecho, hay quien dice que la sanación espiritual (llamada a veces «sanación natural» o «sanación por la fe») es el tipo más antiguo de tratamiento curativo conocido por el hombre.

Bajo diversas formas, ha sido practicada en todo el mundo durante miles de años. Al igual que muchas otras viejas prácticas, fue rechazada en Occidente durante el siglo pasado. Sólo recientemente ha sido redescubierta.

 

Indicado para

– Ansiedad, insomnio y estrés

– Depresión y traumas o estados de ansiedad profundos

– Falta de energía

– Falta de seguridad y confianza

– Trastornos digestivos

– Migraña

– Problemas circulatorios

– Diversos trastornos físicos

Sanador espiritual

El sanador considera que sus manos son como unos amplificadores del poder de sanación. Puede tocar ligeramente al paciente o trabajar a corta distancia, conectando con el aura o el campo de energía del individuo.

 

La energía que cura

La sanación espiritual no es un tratamiento hecho a tu medida. Es un proceso de dos sentidos y a ti, como paciente, te corresponde la responsabilidad de querer mejorar.

Se dice que el sanador actúa como un transmisor de radio, que atrae la energía curativa hacia su cuerpo y la envía hacia fuera a través de sus manos. Esta energía curativa se describe como una mezcla de «energía terrestre» —la energía electromagnética reconocible en cualquier persona y alrededor de ella— y energía curativa, que es canalizada por el sanador y a la que éste se refiere como Espíritu Divino, Dios o Energía Universal.

No obstante, el paciente no ha de profesar una religión determinada ni creer en los efectos beneficiosos de la sanación espiritual. Recuerda que esta práctica se conoce como sanación espiritual, no como curación.

Una convicción fundamental de los sanadores es que, para algunas personas, la enfermedad forma parte de su karma (su vida espiritual). Por consiguiente, en ciertos casos, aunque la sanación alivie los síntomas, el sanador no puede prometer la curación.

Los sanadores consideran, sin embargo, que la sanación actúa sobre los factores ocultos, emocionales y de otra índole, que contribuyen al desarrollo de la enfermedad. Dicho esto, cabe mencionar que existen ejemplos documentados del efecto «milagroso» de ciertas sanaciones.

 

¿Cómo actúa?

La enfermedad es un signo externo de desequilibrio interno. La sanación espiritual actúa en un plano holístico, es decir, sobre las componentes física, emocional, mental y espiritual del individuo.

Todos estos aspectos son interactivos, y a menudo la causa real de una enfermedad se manifiesta según avanza la sanación.

Los sanadores defienden la teoría según la cual el cuerpo posee siete principales «centros de energía» (chakras), cada uno de los cuales corresponde a una energía sanadora que vibra a velocidad propia.

Los chakras reciben los nombres de Base, Sacro, Plexo solar, Corazón, Garganta, Frente (tercer ojo) y Corona (no tienes por qué saber dónde se localizan para beneficiarte de la sanación).

Los centros Base y Corona tienen sólo una salida cada uno (en la base de la columna y en lo alto de la cabeza), mientras que los demás centros tienen una salida por delante y otra por detrás a lo largo de todo el cuerpo.

Cada centro está relacionado con una parte distinta del cuerpo, a la que infunde vitalidad, y tiene diferentes funciones emocionales, mentales y espirituales. Por ejemplo, el centro Base está relacionado con las glándulas suprarrenales, los riñones, la vejiga, la columna vertebral, el colon y las piernas. Cuando el individuo muestra estabilidad y equilibrio significa que su Base está trabajando bien.

La teoría de los chakras sugiere que una Base equilibrada permite que todo el organismo funcione de forma más eficaz y se enfrente mejor al estrés; ello aporta al individuo vitalidad, estabilidad y una saludable sensación de autoconservación.

Una «Base desequilibrada» implica sensaciones de miedo, falta de autoestima y vergüenza, aunque el individuo desconozca la razón original. Desde el punto de vista físico, se considera que este desequilibrio produce, entre otras cosas, estreñimiento crónico y tensión vertebral.

El objetivo de la sanación espiritual es devolver ‘el equilibrio a estos centros, de manera que la energía fluya a través de ellos y puedan vibrar adecuadamente. Cuando la energía no fluye debidamente, se dice que un centro está «bloqueado».

Sanación imposición de manos

La sanación se basa en la teoría según la cual la enfermedad es un signo externo le un desequilibrio interno.

 

Actuando sobre el aura

Los sanadores comprueban el funcionamiento de los centros poniendo sus manos cerca de los mismos para sentir la energía, o su falta, y pueden ayudar a «eliminar» bloqueos y alimentar de energía sanadora el centro en cuestión. La sanación actúa también sobre el aura, las siete capas de energía, invisibles y solapadas, que rodean el cuerpo de todas las personas.

Cada capa es alimentada por los siete «centros de energía» y tiene su propia función. Se dice que el aura se extiende casi un metro alrededor del cuerpo y que contiene todos los patrones de comportamiento, emociones y traumas que la persona en cuestión ha sufrido en su vida y, tal y como creen los sanadores, también en vidas anteriores.

Mediante una percepción intuitiva del lugar donde existe alguna alteración o área negativa,  consideran que pueden ayudar al individuo a enfrentarse a traumas pasados, incluso a aquellos ligados a la infancia. Sin darnos cuenta, todos nosotros utilizamos la intuición en su nivel más básico. Por ejemplo, la intuición nos produce ciertas sensaciones en el estómago cuando nos encontramos con un extraño. Inconscientemente, captamos mensajes de las bandas invisibles de energía que rodean a ese extraño, en otras palabras, su aura.

De forma similar, los sentimientos negativos o de cólera de los demás pueden penetrar en nuestra aura (piensa en cómo te sientes en el metro en hora punta). Y lo contrario también es válido: la buena energía puede ayudar a reducir el efecto de la negatividad. Utiliza la técnica de pensamiento positivo o el ejercicio que mostrábamos en el artículo la seguridad en uno mismo como método de autoayuda para situaciones cotidianas.

Los sanadores espirituales son gente corriente que, más de una vez, han sufrido un trauma o una enfermedad en su propia piel. A través de la práctica, han aprendido a restablecer su propio equilibrio, siendo capaces de transformar la compasión natural en una aptitud para la curación. Es aconsejable comprobar que el sanador elegido sea miembro de una organización reconocida. Por otro lado, si lo que deseas es desarrollar tus propias aptitudes sanadoras, contacta también con una de estas organizaciones.

 

Sanación por la fe

A diferencia de la sanación espiritual, los sanadores por la fe consideran que el receptora de tener unas creencias religiosas para que los poderes curativos actúen.

 

Sanación a distancia

Se trata de una modalidad de sanación espiritual que al parecer actúa a distancia: el sanador no ha de estar necesariamente con el paciente, ni siquiera en el mismo país. No obstante, se considera tan potente y eficaz como la sanación por imposición de manos.

Los sanadores, ya sea en solitario o en grupo, se concentran en la persona y la visualizan curada. En teoría, la persona receptora de la sanación ha de ser interpelada para saber si desea recibirla; si ello no es posible, el sanador debe pedir que sea «para el máximo bien de la persona».

Esta práctica puede ir dirigida a individuos, familias o incluso comunidades enteras: todo cuanto se necesita saber es el nombre del destinatario. Resulta especialmente útil en caso de gente mayor, enferma o lesionada, incapaz de visitar en persona al sanador.

La sanación a distancia ha sido comparada con la actividad de charlatanes o supuestos predicadores; similitudes aparte, los resultados pueden ser beneficiosos.

Prueba el ejercicio para enviar energía curativa a otra persona. Concéntrate en tu centro del Corazón y piensa con amor o compasión en esa persona. Ahora imagínatela rodeada por una luz rosada con energía curativa. Envía amor y sanación desde tu corazón hacia la luz. Al cabo de unos minutos, deja que lentamente la escena se desvanezca.

 

Protégete del estrés diario

Este ejercicio de conocimiento psíquico te ayudará a sentirte seguro y protegido de la energía negativa y te servirá para enfrentarte a las tensiones cotidianas. Practícalo diariamente durante tres minutos, preferiblemente por la mañana.

1.- Siéntate cómodo, en algún lugar tranquilo, con los pies apoyados en el suelo y las manos sobre los muslos, con las palmas hacia arriba. Cierra los ojos.

Concéntrate en un punto situado en el centro de tu pecho (el centro del Corazón). Imagina la respiración centrada en este punto.

Realiza varias respiraciones lentas y profundas, dejando que la tensión fluya fuera de tu cuerpo.

2.- Toma conciencia de cualquier área tensa del cuerpo y expulsa esa tensión con la espiración.

3.- Ahora, haciendo presión con los pies sobre el suelo, imagina unas largas raíces que salen de las plantas de tus pies hacia la tierra.

Visualiza la lava líquida en el centro de la Tierra y piensa en las raíces adentrándose en ella.

A continuación, visualiza la energía roja fluyendo hacia arriba por tus piernas hacia la base de la columna vertebral.

Permanece sentado unos momentos, permitiendo que el calor rojo llene la base de tu cuerpo.

4.- Imagina gradualmente una luz blanca brillante que te rodea completamente. Visualiza la luz a tu alrededor.

Toma conciencia de que te encuentras totalmente encerrado en la burbuja de luz blanca, y de que te encuentras seguro y protegido de cualquier negatividad.

Practica estos ejercicios también a lo largo del día si sientes ansiedad o estrés.

Situaciones diarias. Agobio en el metro

Imaginémonos a nosotros mismos rodeados por una luz blanca que nos protege de los efectos negativos de las situaciones diarias.

 

 

En nuestra categoría de alternativas naturales podemos ver que hay muchas maneras diferentes de curar.

Hoy en día, en lo que a menudo se denomina «espíritu-mente-cuerpo«, se da por sentado que la sanción espiritual es una habilidad que se puede enseñar y aprender.

Todas las condiciones pueden ser tratadas con esta técnica, pero no con todas las personas. Algunas son más receptivas que otras a este tratamiento, debido a una serie de factores como el karma y la perspectiva mental. Como tal, los resultados de la curación pueden variar mucho. Pero como siempre desde www.vidanaturalysalud.com intentamos dar a conocer todas las alternativas disponibles, con el fin de que tu decidas si llevarlas a cabo o no.

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