Plan dietético de fin semana

Refuerza y revitaliza tu organismo con este sencillo Plan dietético de fin semana. Lo hemos preparado día a día, para que puedas organizarte con antelación y programar unos pocos días de descanso, libres de estrés. Sigue este plan junto con el programa de «Balneario en casa»  y sentirás casi de forma inmediata sus efectos beneficiosos.

Este plan dietético pretende satisfacerte con abundancia de alimentos frescos y saludables. Se trata de una inyección de vitalidad de tres días que hará que te sientas con más energía de la habitual, de modo que podrás hacer todo el ejercicio que desees. No obstante, observa en todo momento cómo te sientes: si empiezas a cansarte, tómate un descanso.

 

Objetivos del plan dietético de 3 días

Este régimen dietético tiene por objeto disparar desde dentro el «proceso renovador».

Para hacerlo, tómate un descanso respecto del tipo y la cantidad de alimentos que sueles consumir diariamente. Para el primer día te sugerimos una dieta de fruta y verduras. ¡Pero no desesperes! Esto no quiere decir que vayas a pasar hambre durante todo el fin de semana.

¡No es tan duro! Puedes elegir tus frutas y verduras favoritas (fruta de la pasión y papaya, o melón y mango) y comer tanta cantidad como desees. Has de poner todo el énfasis en la satisfacción, no en la privación.

Y siguiendo esta dieta concederás a tu sistema digestivo un merecido descanso. Si evitas los alimentos grasos y refinados, tu organismo realizará con mayor facilidad las digestiones, y tú te sentirás con más energía.

 

Ánimo con las verduras

La ventaja de las frutas y verduras es que proporcionan gran cantidad de vitaminas, minerales y antioxidantes denominados flavonoides, a la vez que aportan pocas calorías.

Las verduras de hoja como las espinacas, la lechuga, la col, los berros, las endibias y el diente de león responden eficazmente a dichas características, ya que contienen el pigmento verde clorofila que, según la tradición naturópata, posee importantes propiedades purificadoras y revitalizantes. La clorofila es además una buena fuente de magnesio, al que a menudo se hace referencia como tranquilizante natural. Ello se debe a que el magnesio calma la irritabilidad nerviosa y, al hacerlo, libera un montón de energía.

Te sorprenderá darte cuenta de que, al cabo de un día de comer «comida de conejo», tendrás mucha más energía que antes.

Las frutas y verduras frescas son además ricas en vitamina C, un antioxidante que puede neutralizar sustancias potencialmente tóxicas. Los berros, el perejil, la col y los pimientos verdes son incluso más ricos en dicho elemento que las naranjas y los limones.

La cebolla, el ajo, el apio y los berros estimulan y descongestionan el hígado (órgano responsable de neutralizar o descomponer muchos productos de desecho indeseados), mientras que el hinojo, el apio, las alcachofas, las chirivías, las judías verdes, el pepino y el rábano actúan como diuréticos, estimulando la eliminación orgánica del exceso de líquido a través de los riñones.

La piel de frutas y verduras frescas constituye una excelente fuente de fibra soluble que actúa como una especie de escoba intestinal, limpiando y tonificando el tracto digestivo, otra importante vía de eliminación de productos de desecho.

Si la mayoría de frutas y verduras son ricas en nutrientes esenciales, cabe destacar especialmente su contenido en potasio, que actúa como combustible para restablecer los niveles de energía. Muchas enzimas que intervienen en la descomposición de los carbohidratos y las grasas para generar energía necesitan potasio para actuar debidamente.

Los expertos en nutrición consideran en la actualidad que la fatiga crónica se halla estrechamente relacionada con bajos niveles de los minerales potasio y magnesio. El consumo combinado de una amplia variedad de verduras en la dieta debería proporcionar grandes cantidades de todos los minerales y vitaminas necesarios para mantener una buena salud.

Frutas y verduras en tu dieta

 

Después de terminar el plan dietético

Abandona la dieta de frutas y verduras poco a poco, con objeto de no sobrecargar de repente tu sistema digestivo.

Un bioyogur natural constituye un desayuno ideal para el cuarto día. El prefijo «bio» hace referencia a que el yogur es rico en las bacterias «buenas» que habitan en condiciones normales en nuestro intestino.

Estas bacterias desempeñan un importante papel, ya que producen cantidades considerables de vitaminas del complejo B, que son esenciales para el mantenimiento de una piel con buen aspecto, un cabello brillante y un sistema nervioso sano. El número de estos microorganismos tiende a disminuir en periodos de estrés, enfermedad y cuando se come demasiada carne, carbohidratos refinados y azúcares.

El consumo de bioyogures ayuda a restaurar la población bacteriana. Si no toleras la leche de vaca, prueba yogures elaborados a partir de leche de cabra o de oveja.

Los planes dietéticos para el segundo y el tercer día constituyen un esquema básico de alimentación sana, pues contienen todos los elementos esenciales que el organismo necesita, y en las debidas proporciones.

 

Ácido contra alcalino

Todos los alimentos pueden clasificarse como generadores de sustancias ácidas o alcalinas.

Para ayudar al organismo a mantener un pH equilibrado, la dieta debería estar compuesta aproximadamente por un 80 % de alimentos alcalinizantes y un 20 % de alimentos acidificantes.

Para que este equilibrio sea el correcto, recuerda simplemente que la mayoría de las frutas y verduras son alcalinizantes, mientras que los alimentos acidificantes son en su mayor parte proteicos, como la carne, el pollo y el pescado, junto con los cereales.

Si has roto este delicado equilibrio aumentando la relación entre alimentos acidificantes y alcalinizantes en favor de los primeros, esta dieta puede resultar excelente para recuperar vitalidad, purificar la piel y mejorar tu línea.

 

Directrices para una alimentación sana

Comprueba de vez en cuando que no has caído de nuevo en la tentación de comer demasiados alimentos de la lista «Evita».

Come libremente

  • Fruta y verdura fresca
  • Cereales integrales
  • Pan y biscotes de harina integral
  • Leche semidesnatada
  • Bioyogures naturales
  • Pescado fresco
  • Aves de corral
  • Queso bajo en grasa

 

Con moderación

  • Frutos secos sin salar (avellanas, almendras, nueces). Evita los cacahuetes, menos nutritivos
  • Quesos curados
  • Carnes rojas magras (cordero, vacuno, cerdo y caza, y panceta)

 

Evita

  • Pan blanco
  • Alimentos elaborados: embutidos, hamburguesas, salchichas, etc.
  • Bollería refinada
  • Postres cremosos
  • Galletas y pasteles
  • Aperitivos salados
  • Chocolate

 

Prepárate para el régimen

Evita la tentación de atiborrarte de todos los alimentos «malos» (especialmente de los elaborados) antes de empezar el fin de semana.

Para la cena del viernes, opta por alimentos sencillos, como pollo o pescado y verdura hervida.

De igual modo, después del fin de semana de tratamiento, procura seguir en la medida de lo posible las directrices de una alimentación sana.

Lo ideal sería que repitieras este fin de semana una vez al mes para reforzar tú carga de vitalidad, pero ten en cuenta que pueden ser necesarios entre tres y nueve meses para notar una mejoría en lo referente a la celulitis.

 

Algunas ideas

Prepara una ensalada light aliñándola con una mezcla de 50 ml de yogur natural, 1 cucharada de zumo de limón y 1 cucharadita de miel clara. Añade sal marina y pimienta negra y un buen pellizco de hierbas (orégano, menta o albahaca, por ejemplo).

Si la fruta de temporada te resulta poco apetitosa, prueba variedades más exóticas, como papaya, mango, guayaba y piña. También puedes comprarla seca: déjala en remojo en agua mineral durante toda la noche y consúmela como parte de tu fruta fresca habitual.

 

Para beber

Durante un programa de limpieza del organismo es importante beber gran cantidad de agua mineral, siendo la cantidad ideal 2 litros al día, o incluso más si sudas mucho o realizas ejercicio. De esta manera proporcionarás a tu organismo el líquido necesario para que el intestino digiera la fruta y las verduras que ingieres, y además hidratarás cada célula de tu cuerpo.

Los zumos de verduras y frutas frescas constituyen una valiosa forma de aumentar la ingesta de líquidos, a lo que hay que sumar sus propiedades nutritivas.

Entre los más recomendables cabe citar los zumos de uva, piña, manzana, arándanos, zanahoria y pomelo. Opta por los zumos recién exprimidos u obtenidos por presión, en lugar de los elaborados a partir de concentrados de frutas. Evita los zumos azucarados.

Los zumos frescos nos aportan nutrientes vitales en una forma fácil de digerir y absorber por el organismo. Por otro lado, especialmente los zumos de cítricos, ayudan a combatir la retención de líquidos, por lo que se  recomiendan especialmente los de limón, lima y pomelo.

El zumo de sandía es también muy bueno para eliminar el exceso de líquidos, de la misma manera que el hinojo combate la retención de líquidos y la celulitis.

Zumo de sandia

Proponte beber tres vasos de 230 ml al día de zumos de frutas y verduras durante los tres días, diluido cada uno de ellos con 115 ml de agua (descuéntalos de tu ración diaria).

Las infusiones de hierbas constituyen un excelente sustituto del té y del café clásicos, que deberás evitar en la medida de lo posible. Puedes alternarlas con tus zumos de frutas y verduras preferidos, incluso si se trata de hierbas sín especiales propiedades terapéuticas.

 

Plan dietético día a día

Día 1 (sábado)

Desayuno. Macedonia de fruta fresca

Utiliza la fruta que más te guste. Son buenas combinaciones: melón, kiwi y uvas; mango, frambuesas y pera; manzana, piña y frambuesas.

Añádele el zumo de una naranja o zumo puro de manzana. Espolvorea con un poco de canela o jengibre rallado.

 

Comida. Ensalada Vitalidad

Escoge varias verduras de hoja: anima la tradicional lechuga con endibias, espinacas, berros, diente de león o hierba de los canónigos. Añade zanahoria rallada, col en juliana, aguacate, pepino y cebolla.

Aromatiza con hierbas como cilantro, perejil, albahaca, menta, cebollino o tomillo.

Aliña con 1 cucharada de zumo de limón mezclado con una cucharada de aceite de oliva, 1 cucharadita de miel, sal marina y pimienta negra.

 

Cena. Sopa de verduras casera

Ver receta al final de este artículo.

 

Día 2 (domingo)

Desayuno. Bioyogur natural

Mézclalo con plátano en rodajitas o cualquier otra fruta, como melocotones, frambuesas o fresas.

 

Comida. Ensalada Vitalidad

Como el primer día, pero hoy puedes añadir unos frutos secos picados, como almendras, nueces, anacardos, avellanas y pipas de girasol.

O prepara una ensalada de col con zanahoria rallada, repollo, manzana, apio y cebolla; añade unas pasas de Corinto o sultanas.

Aliña como la ensalada del primer día y espolvoréala con semillas de sésamo.

 

Cena. Arroz con verduras

Ver receta al final de este artículo.

Sírvelo con una ensalada verde pequeña.

 

Día 3 (lunes)

Desayuno. Muesli

Deja en remojo toda la noche 2 cucharadas soperas de copos de avena en zumo fresco de manzana diluido con agua mineral. Por la mañana, añade unas pasas de Corinto, dátiles y nueces picadas, y germen de trigo.

Sirve con yogur o fruta. Como alternativa, puedes tomar una rebanada de pan integral tostado con un poco de mantequilla y una pieza de fruta (pomelo, melocotón o un racimito de uvas).

 

Comida. Ensalada de aguacate y gambas

Ver receta al final de este artículo

O cámbialo por una ensalada de pollo ahumado. Sobre una base de hojas verdes de espinacas, lechuga, endibias, achicoria y berros, reparte trocitos de pollo ahumado y un puñado de piñones tostados o anacardos. Aliña con aceite de oliva y zumo de limón.

 

Cena. Pasta con marisco

Ver receta al final a continuación

 

Plan dietético fin de semana

He aquí la prueba de que dedicar un fin de semana en casa a una cura de balneario no significa necesariamente lechuga a todas horas. Además, con estas recetas no tendrás que sacrificar tu paladar.

 

Arroz con verduras

Tiempo de preparación: 50 minutos

Ideal para: Concédete este plato en este fin de semana.

Ingredientes para 2 personas:

  • 100 g de arroz integral
  • 1 cucharada sopera de aceite de oliva
  • 1 cebolla, pelada y cortada en daditos
  • 72 pimiento verde, sin semillas
  • 72 pimiento rojo, sin semillas
  • Azafrán en rama o un pellizco de cúrcuma
  • 1 diente de ajo, picado
  • 1 calabacín pequeño, cortado en rodajitas
  • 300 ml de caldo de verduras
  • 30 g de guisantes frescos o congelados
  • 1 cucharadita de semillas de girasol
  • 1cucharadita de salsa de soja Tamari
  • Perejil fresco picado, para adornar

1. Echa el arroz en agua hirviendo, deja que rompa de nuevo a hervir y cuécelo a fuego lento durante 15 minutos; resérvalo, Calienta el aceite en una sartén de fondo grueso. Añade la cebolla y los pimientos cortados en dados. Esparce unas hebras de azafrán o un pellizco de cúrcuma y rehoga las verduras 30 segundos. Añade el ajo picado y el calabacín en rodajitas y rehoga durante 2 minutos; añade el arroz.

2. Vierte por encima el caldo y deja que burbujee, sin dejar de remover. Reduce la llama y cuece 12 minutos. Añade los guisantes, remueve y deja cocer hasta que se haya consumido todo el caldo y el arroz esté tierno. Esparce por encima las semillas de girasol y la salsa de soja, y adorna con el perejil picado. Sirve con una ensalada verde.

Arroz con verdura

 

Pasta con marisco

Tiempo de preparación: 35 minutos

Ideal para: El marisco combina especialmente bien con la pasta. Basada en ingredientes frescos, esta receta será una delicia para el paladar.

Ingredientes para 2 personas:

  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 diente de ajo picado
  • 100 g de gambas o de langostinos pelados
  • 100 g de vieiras o almejas
  • 4 tomates maduros, pelados y troceados.
  • 6 hojas frescas de albahaca, picadas
  • 1 pimiento amarillo, limpio de semillas y cortado en aros
  • Sal marina y pimienta negra
  • 200 g de espaguetis integrales

1. Calienta el aceite en una sartén y rehoga el ajo durante I minuto; añade las gambas y las vieiras y saltéalas 2 minutos. Incorpora los tomates troceados, la albahaca y el pimiento amarillo, y rehoga durante otros 5 minutos. Sazona con sal y pimienta.

2. Mientras tanto, en una cacerola, cuece los espaguetis en agua hirviendo. Escúrrelos y sírvelos inmediatamente, repartiendo por encima la salsa de marisco.

Pasta con marisco

 

Sopa de verduras casera

Tiempo de preparación: 35 minutos

Ideal para: Si deseas obtener una versión más suave de la sopa aquí presentada, haz un puré, en lugar de dejar los ingredientes troceados.

Ingredientes para 2 personas:

  • 1 cucharada de aceite de oliva o de girasol
  • 1 cebolla mediana, cortada en rodajas
  • 1 diente de ajo picado
  • 2 patatas medianas, peladas y en rodajas
  • 1 tallo de apio troceado
  • 1 bulbo de hinojo troceado
  • 1 cubito de caldo vegetal disuelto en 450ml de agua caliente
  • Un puñado de berros frescos
  • Sal marina
  • Pimienta negra
  • Perejil o eneldo

1. Calienta el aceite y rehoga ligeramente las rodajas de cebolla y el ajo picado durante 2 minutos. Añade las patatas, el apio y el hinojo e incorpora el caldo. Tapa y cuece durante 20 minutos, o hasta que las verduras se ablanden.

2. Añade los berros, remueve y cuécelos durante otros 5 minutos. Sazona con sal y pimienta, sirve la sopa y esparce por encima un poco de perejil o de eneldo picados.

Sopa de verduras casera

 

 

Como has podido comprobar, no tienes por qué posar hambre ni por qué vivir a base de lechuga. He aquí una agradable manera de reforzar tu salud de forma natural, exactamente igual que si estuvieras en un balneario.

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