Asma y eccema. Su relación y como aliviar los síntomas

Tanto el asma como el eccema se pueden aliviar a través de tratamientos holísticos y remedios naturales, así como reprogramar el organismo de forma que éste sea menos propenso a reaccionar frente a agentes desencadenantes comunes.

 

Mi problema de Asma y eccemas

Ante de tratar con detalle los tratamientos para combatir el asma y el eccema, quería reflejar que es un problema que yo misma padezco. He sufrido ataques recurrentes de asma desde la niñez. También he padecido síndromes alérgicos, como fiebre del heno y eccema.

He probado numerosos tratamientos, pero me he dado cuenta de que alcanzo los mejores resultados cuando, además de evitar los factores desencadenantes evidentes, sigo terapias relajantes que me ayudan a reducir mis niveles de estrés.

En la infancia y en la primera adolescencia solía tratar los síntomas con cremas de hidrocortisona y preparados de alquitrán mineral, pero el problema volvía a aparecer, sobre todo en épocas de estrés.

A medida que fui haciéndome mayor y acusando la tensión del trabajo, comprendí que tenía que hacer algo en relación con mi problema, ya que los ataques eran cada vez más frecuentes.

Comencé evitando todos los factores desencadenantes evidentes, como los ambientes cargados de humo, el polen y el contacto con gatos y perros, aunque observé que el estrés era el principal desencadenante.

Probé varios tratamientos, incluidos la medicina china, la reflexoterapia y la técnica de Alexander. Todos ellos me ayudaron en cierta medida, pero no lo suficiente. Entonces, hace dos años, alguien me habló del Qi gong, un antiguo ejercicio oriental que contribuye a restablecer el equilibrio de energía (qz) en el organismo. Empecé a acudir a clases, y todavía lo práctico al menos dos veces por semana. La mejoría ha sido asombrosa.

Me siento mucho más optimista ante la vida, con una sensación mucho mayor de control. El asma ya no es para mí el problema que era antes. Aunque sigo llevando conmigo el inhalador, sólo tengo que usarlo una vez al día, y no cada pocas horas como antes.

Y, otro gran alivio: el eccema y otras alergias prácticamente han desaparecido.

Madre y niño en la nieve

A veces, el simple hecho de salir en un día frío y seco puede provocar un ataque de asma.

 

Qué ocurre durante un ataque de asma

Las vías respiratorias se inflaman y se tornan sensibles. Ello significa que reaccionan rápidamente a cualquier irritación con un estrechamiento, el cual provoca a su vez dificultad respiratoria y sibilancias. Se produce más moco, y éste desencadena la tos.

 

Diagnosticando el asma

Los síntomas habituales de un individuo asmático son tos, respiración sibilante, acortamiento de los movimientos respiratorios o una sensación de tensión en el pecho.

Se trata de un trastorno fácil de diagnosticar, pero tristemente en aumento en cuanto a incidencia.

En primer lugar, el médico debe formular al paciente una serie de preguntas sobre su forma de vida, y si existen en su familia antecedentes de asma y eccema.

Después le examinará el tórax, en busca de posibles sibilancias. Si éstas existen, proseguirá con una prueba de flujo espiratorio máximo, que valora la espiración y es un buen indicador del grado de asma.

A continuación, el médico probablemente prescribirá un fármaco para aliviar y prevenir los síntomas, y que suele administrarse mediante un inhalador.

Los fármacos para aliviar la sintomatología se toman sólo cuando se presentan los síntomas. Relajan los músculos que rodean las vías respiratorias, favoreciendo la respiración, mientras que los fármacos preventivos se toman diariamente para combatir la inflamación de las vías respiratorias, reduciendo así el riesgo de ataques de asma.

Contaminación por coches

Las personas asmáticas deben tratar de mantenerse lejos de gases de escape, especialmente en días calurosos.

 

Diagnosticando el eccema

En el caso del eccema, el médico tratará en primer lugar de establecer de qué tipo se trata y cuáles son los agentes que lo desencadenan.

 

Tipos de eccema

El eccema tiene tres formas principales de presentación:

  • Eccema atópico. Es el tipo más común y afecta a individuos con una tendencia hereditaria a alergias como asma y fiebre del heno. Se caracteriza por una piel seca y pruriginosa y puede presentarse desencadenado por estrés y ciertos factores ambientales.
  • Eccema alérgico de contacto. Aparece cuando la piel entra en contacto con algún agente al que el individuo es alérgico, como níquel, goma, pegamento, ciertos cosméticos y algunas fibras sintéticas. La piel se torna roja y pruriginosa, y en algunos casos aparecen vesículas y costras.
  • Eccema irritativo de contacto. Aparece cuando la piel entra en contacto con un agente químico irritante, como un detergente fuerte, un desinfectante o un disolvente. La piel suele tornarse roja, seca, áspera y pruriginosa.
Niña curando eccema

Para aliviar el eccema, tanto la homeopatía como la fitoterapia China tratan individuo en conjunto, no sólo los síntomas.

 

Tratamiento del eccema

El tratamiento suele contemplar la aplicación de una crema emoliente y posiblemente de una crema esteroides suave. Si el trastorno no mejora, el paso siguiente sería la remisión a un dermatólogo.

No hay duda de que el asma y el eccema son trastornos que requieren atención compartida entre el médico y el paciente, y son muchas las cosas que este último puede hacer para aliviar sus síntomas. Muchos pacientes están volviendo a las terapias alternativas para aliviar sus molestias, si bien es importante comprender que no debe interrumpirse tratamiento convencional y que cualquier nueva terapia ha de ser consultada con el médico de cabecera.

El asma, y en cierta medida el eccema, es un trastorno crónico que requiere una atenta monitorización a intervalos regulares.

 

Tratamientos naturales contra la alergia

Si quieres reducir tu respuesta alérgica, estas terapias complementarias pueden resultarte muy útiles:

Y tú, por tu parte, puedes probar con:

  • Entrenamiento autógeno
  • Yoga
  • Ql Gong
Campo de flores

Aunque se le asocia más a menudo con la fiebre del heno, el polen también puede provocar ataques de asma.

 

Relación entre asma y eccema

La relación es casi sin lugar a dudas de origen genético. Los pacientes suelen tener genes comunes, que dan lugar a que el sistema inmunitario reaccione de una forma anómala.

Ambos trastornos pueden presentarse desencadenados por una reacción a un alérgeno en particular, como los ácaros o el humo del tabaco. Los alérgenos sobreestimulan el sistema inmunitario, provocando la producción de grandes cantidades de un anticuerpo llamado IgE.

Estos anticuerpos se fijan al alérgeno y desencadenan la liberación de una serie de potentes sustancias químicas. El resultado es una reacción inmediata, como los síntomas de tos y sibilancias en el caso del asma, y de piel seca y enrojecida en el eccema.

 

Terapias complementarias de utilidad

Se ha demostrado que las terapias complementarias resultan de gran ayuda en caso de asma y eccema, pero aplicadas como complemento del tratamiento con fármacos convencionales, no en su lugar.

El estrés ocupa uno de los primeros puestos en la lista de factores desencadenantes, por lo que merece la pena probar cualquier terapia relajante.

Resultan beneficiosas las terapias orientales, las cuales se basan en la idea de que los trastornos se deben a un bloqueo de la energía que fluye por el organismo, y tienen por objeto restablecer su libre flujo.

También son útiles las terapias que favorecen una mejor técnica de respiración, sobre todo en el caso del asma.

Mujeres haciendo yoga

Las técnicas de relajación desempeñan un importante papel en el tratamiento del asma y el eccema.

 

Entrenamiento autógeno para el asma

Los ataques de asma se presentan a menudo desencadenados por estrés emocional. El entrenamiento autógeno puede resultar muy positivo, al ayudar al organismo a recuperar su equilibrio y enseñar al paciente a inducir voluntariamente sensaciones de calma.

Esta técnica consiste en la realización de ejercicios mentales y se centra en palabras clave orientadas a desconectar el sistema de «lucha y huida» propio del estrés orgánico.

Tendido boca arriba y con los ojos cerrados, el paciente deja la mente en blanco y va percibiendo la pesadez de las distintas partes de su cuerpo. El resultado es que la mente cae en un estado consciente de relajación, similar al alcanzado mediante la meditación.

Esta técnica suele enseñarse a través de un curso de ocho clases de periodicidad semanal, aunque, una vez aprendida, el paciente conserva durante toda su vida las aptitudes necesarias para aplicarla.

Muchas personas con asma han observado que, con la práctica regular del entrenamiento, experimentan una mejoría considerable de su estado general, sufren ataques con menor frecuencia y, cuando éstos sobrevienen, pueden controlarlos más fácilmente.

Algunos tipos de asma se atribuyen a alergias específicas. Dado que la técnica ayuda al organismo a autocorregirse, estas respuestas alérgicas también se calman. Es como si el organismo dijera: «Ahora que estoy funcionando en un mejor equilibrio general, no necesito mi respuesta alérgica»

 

Método de Buteyko

El método de Buteyko es un revolucionario tratamiento procedente de Rusia se basa en el convencimiento de que el asma se debe a una hiperventilación y de que la mejor manera de prevenirlo consiste en aprender de nuevo a respirar, con objeto de «respirar menos».

El científico ruso Konstantin Buteyko llega así a afirmar que los asmáticos respiran tres o cuatro veces más aire del que deberían. Como resultado de ello, espiran demasiado dióxido de carbono, gas que debe estar presente en la sangre en unos niveles muy concretos para permitir la liberación de oxígeno a las células.

Dado que el espasmo asmático no es un mensaje enviado al organismo para que respire más, sino un ruego para que respire menos, las vías respiratorias se estrechan para reducir el volumen de aire inspirado, y cuanto más trata el individuo de respirar, peor es su asma.

El método Buteyko sostiene que la única manera de frenar la respiración sibilante consiste en adoptar técnicas respiratorias distintas.

Si decides probar este método, no abandones tu medicación sin el consentimiento de tu médico.

 

Vence el estrés con qi gong

El antiguo arte del qi gong puede aliviar el estrés desencadenante de un ataque de asma o de un brote de eccema.

La tensión y el estrés subyacen a muchos ataques de asma, o los exacerban, de manera que si combates tu ansiedad, reducirás la probabilidad de presentación de un ataque. Muchos especialistas sostienen que la mayoría de los ataques de asma son de origen psicológico, aunque se presentan desencadenados por un factor medioambiental como el polen o el humo del tabaco —explica el doctor Kirsch.

La combinación de movimiento y técnicas de respiración y meditación que constituye la base del qi gong relaja el cuerpo y la mente.

El qi gong es un sistema muy suave y, además de mantener a raya el asma, equipa al organismo para enfrentarse de forma más eficaz a factores desencadenantes, como una subida en el recuento de pólenes, un aumento de la contaminación atmosférica o un sofocante día de verano.

El qi gong requiere disciplina: para aprovechar al máximo sus efectos debes practicarlo regularmente, habiéndose demostrado que en tal caso cuenta con un alto índice de éxitos entre las personas con problemas respiratorios.

Al igual que muchas otras terapias orientales, los ejercicios de qi gong están enfocados a estimular la salud y el bienestar a través del restablecimiento del equilibrio del flujo natural de energía en nuestro organismo.

Algunos de los ejercicios básicos no requieren más que permanecer de pie en silencio durante unos minutos, sintiendo sólo el movimiento del flujo de energía en el cuerpo. Otros ejercicios consisten en suaves balanceos rítmicos o en estiramientos, para conservar y generar energía.

Es conveniente acudir a un profesor con experiencia, que enseñará los movimientos básicos para luego practicarlos en casa.»

 

Fitoterapia china para el eccema

Se basa en el principio según el cual los cinco elementos —frío, calor, aire, sequedad y humedad— se hallan ligados a distintos órganos del cuerpo.

Los herboristas de la medicina china contemplan el eccema como un síntoma de un desequilibrio entre calor, humedad y aire. Se piensa que ciertas hierbas pueden bajar la temperatura corporal y controlar así el trastorno, si bien, cada caso es especial y ha de ser tratado individualmente.

Un eccema seco y escamoso se debe a un exceso de «aire-calor», mientras que un eccema húmedo sugiere un predominio «humedad-calor» y deben de ser tratado de forma diferente.

La fitoterapia china alcanza el éxito en casos donde en ocasiones métodos más ortodoxos han fracasado, ya que altera permanentemente la forma de reaccionar del sistema inmunitario frente a factores medioambientales.

Todos nosotros nacemos con ciertas predisposiciones genéticas, y el cuerpo y la mente establecen un modelo de funcionamiento que se repite una y otra vez, creando una estabilidad dinámica que nosotros llamamos salud. Pero si naces con una predisposición a las alergias, un ciclo de fitoterapia china puede corregir estos trastornos.

Ciertas hierbas se administran en un principio para controlar el trastorno. Cuando éste alcanza cierta estabilidad, se corrige la prescripción, para finalmente retirarla completamente. De esta manera se establece un nuevo modelo, y el sistema inmunitario deja de reaccionar de forma alterada a los alergenos.

Observarás cambios evidentes en pocas semanas, si bien es necesario seguir el tratamiento durante 12-15 semanas.

A pesar de los informes sobre efectos secundarios perjudiciales, un tratamiento a base de hierbas chinas es seguro y eficaz, siempre y cuando se practique adecuadamente. «Es importante acudir a un experto cualificado que, antes de comenzar el tratamiento y de forma periódica a lo largo del mismo, llevará a cabo pruebas de función hepática. Así mismo, es imprescindible tomar las hierbas prescritas. Por otro lado, si estás embarazada o has padecido hepatitis o cualquier otra afección hepática, debes consultar al médico.»

Fitoterapía china

Las plantas chinas pueden ayudar a superar la tendencia genética de la alergia

 

La técnica de Alexander

Las personas con asma tienden a encorvar los hombros, actitud que empeora el problema. La técnica de Alexander tiene por objeto mejorar la postura, enseñándote a estar de pie y a moverte de forma más correcta, lo cual te ayudará a mantener permeables las vías respiratorias y aumentará tu capacidad pulmonar.

 

Yoga

Los pacientes de asma suelen tener unas respiraciones superficiales y rápidas, y las posturas de estiramiento y respiración del yoga pueden propiciar una respiración más profunda que favorece la relajación.

Ello contribuye a vencer la tensión que puede desencadenar un ataque.

 

Homeopatía

La homeopatía en un tratamiento de amplia aceptación en el caso del eccema, incluso entre los médicos ortodoxos. El tratamiento depende de los síntomas individuales y se recomienda consultar a un homeópata.

 

Reduce el asma y los eccemas

Como hemos visto durante este articulo, existen una serie de causas que nos causaran asma o eccemas, repasamos las principales y analizamos la forma de prevenir cada una de ellas.

 

Ácaros del polvo

Causa del: asma y eccema

Forma de evitarlo: Aspiradora en vez de escoba, limpia el polvo con un paño húmedo, elige suelos de madera, linóleo o baldosas en lugar de alfombras, en las que el polvo queda atrapado, y utiliza almohadas sintéticas y edredones antialérgicos en lugar de rellenos de plumas.

 

Pelo, piel o plumas de animales

Causa del: asma y eccema

Forma de evitarlo: Sométete a pruebas alérgicas para identificar los desencadenantes.

 

Humo del tabaco

Causa del: asma y eccema

Forma de evitarlo: No permitas que se fume en tu casa.

 

Estrés

Causa del: asma y eccema

Forma de evitarlo: Realiza una forma suave de ejercicio y practica regularmente una técnica de relajación.

 

Dieta

Causa del: asma y eccema

Forma de evitarlo: Evita los alimentos que pueden agravar los ataques (consulta a un experto en nutrición). Entre los posibles responsables se incluyen productos lácteos, trigo, cítricos y algunos colorantes.

 

Bronquitis, resfriados, gripe

Causa del: asma

Forma de evitarlo: El mantenerse sano durante el invierno puede reducir el riesgo de un ataque de asma.

 

Ejercicio

Causa del: asma

Forma de evitarlo: Cuidado con los días fríos y secos, y con los cambios bruscos.

 

Pólenes

Causa del: asma

Forma de evitarlo: Ten especial cuidado en la estación de los pólenes, evita los lugares húmedos.

 

Ropa

Causa del: eccema

Forma de evitarlo: Lleva ropa de algodón, mejor que de lana o fibras sintéticas.

 

Cosméticos y productos de limpieza

Causa del: eccema

Forma de evitarlo: Utiliza productos emolientes especiales en lugar de jabones, espumas de baño y geles de ducha. Usa detergentes en polvo no biológicos y ponte guantes de goma para lavar.

 

 

En tus manos está reducir el riesgo de un ataque de asma o de un brote de eccema, evitando los siguientes factores irritantes y desencadenantes  y tratándote con métodos holísticos. De esta manera necesitarás menos medicación, te sentirás mucho mejor y tu vida será más saludable.

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